1978-2003:
JUAN PABLO II : 25 AÑOS COMO PAPA Y LA CAÍDA DEL COMUNISMO
EN POLONIA ( Y EN TODA EUROPA)
Carlos Molina E. Murguía
A mediados de octubre se cumplieron 25 años de que fuera designado máximo jerarca de la Iglesia católica y guía espiritual de la religión católica en todo el mundo, el Papa Juan Pablo II. En efecto, en octubre de 1978 el sacerdote polaco Karol Wojtyla, quien había sido durante varios años arzobispo en Cracovia ( la antígua capital imperial de Polonia), fue designado como Papa en el Vaticano y en 1979 visitó Polonia, donde por entonces predominaba el régimen socialista, que era conocido también como “socialismo real”.
En 25 años, grandes cambios han ocurrido en todo el mundo. Ahora los medios de difusión electrónicos e impresos tratan de presentar a Juan Pablo II como el activista que ocasionó el derrumbe del socialismo real en Polonia. Periodistas de televisión y teólogos en diarios impresos afirman que el líder espiritual no combatió abiertamente al comunismo pero que con su apoyo al sindicato “Solidaridad” contribuyó a derrocarlo en Polonia, además de que influyó en la Perestroika, así como en la caída del muro de Berlín en 1989, que simboliza el desmoronamiento del “socialismo real” en toda Europa central y del este.
Los obreros, los intelectuales, la población contra el régimen comunista.
El socavamiento y la caída del régimen comunista en Polonia se fraguó con la resistencia y la lucha cotidiana de varios años en los astilleros, en las fábricas, en las escuelas y universidades, en las ciudades ( con el Sindicato “Solidarnosc”), en el campo ( con “Solidaridad Rural”) y no en el arzobispado de la ex-imperial y provinciana Cracovia ni en el Vaticano. En la caída del régimen antidemocrático en Polonia destaca el papel determinante que correspondió no al Arzobispo Wojtyla sino a estudiantes comunistas expulsados de la universidad como Jacek Kuron y Karol Modzelewski, intelectuales expulsados del partido “obrero” como Leszek Kolakowski, militantes obreros expulsados del partido como Tadeusz Fizbach, quien era el dirigente del partido en Gdansk y fue expulsado cuando se impuso el régimen militar de Wojciech Jaruzelski en 1982.
También contribuyeron a la caída del “socialismo real” intelectuales no marxistas como Adam Michnik, historiador que entre 1977 y 1980 recorría diversas ciudades de Polonia dando conferencias en donde reflexionaba sobre la historia del país, en contra de la manipulada historiografía oficial difundida por el Gobierno del Partido Obrero Unificado Polaco (POUP por sus siglas, que era el partido comunista dominante). En sus viajes por Polonia, junto con otros intelectuales que formaron la “Universidad itinerante”, independiente y opuesta a las Universidades entonces bajo control del Gobierno-Partido, Adam Michnik era escuchado con interés por los obreros metalúrgicos de Nowa Hutta ( la ciudad “obrera y socialista” establecida en 1948 por decisión del Gobierno en medio de una zona predominantemente “campesina y pequeñoburguesa”), en tanto que los obreros de Wroclaw lo rodeaban y protegían para impedir que fuera arrestado por policías vestidos de civil.
¿ De donde iban a tomar asesores e intelectuales los obreros de diversas ciudades que se organizaron en el sindicato “Solidaridad” en 1981 ? Los primeros asesores de “Solidarnosc” fueron algunos comunistas expulsados del “Partido Obrero”, pero también laicos y muchos católicos.
Asimismo el rechazo al régimen del POUP, que dominó en Polonia entre 1948 y 1989, y su desmoronamiento se deben a la experiencia de lucha y a las huelgas organizadas por los obreros de las ciudades como Gdansk, Sczezin, Varsovia, Gdynia, a los mineros de Silesia, a organizaciones como el KOR ( Comité de Autodefensa Social ), es decir a la clase obrera movilizada por sus demandas, en contra del Estado-partido explotador, que disponía de los medios de producción y administraba de manera ineficiente y con baja productividad la economía de Polonia.
Devoción cristiana y movilización política.
Sin dejar de reconocer la amplia capacidad de convocatoria que tiene la Iglesia católica en Polonia, es necesario precisar algunos hechos. Cuando en 1979 el Papa realizó una visita a su natal Polonia, reunió a multitudes que nadie había movilizado hasta entonces en Polonia; las escenas transmitidas por televisión mostraban a los dirigentes del Gobierno polaco y la frialdad con que los trataban las multitudes, frente al entusiasmo con que aclamaban a Wojtyla.
Es cierto también que el Papa agitó ante los obreros la demanda de descanso dominical, entre otras cosas, para que pudieran asistir a misa en las iglesias. En el “socialismo real” dada la baja productividad del trabajo, consecuencia del retraso tecnológico, era necesario aumentar las jornadas y los días de trabajo para aumentar de manera extensiva la producción, por lo que la burocracia dominante obligaba a los mineros a trabajar los domingos. Pero esta situación era presentada en la propaganda gubernamental como “trabajo voluntario” de los obreros a los visitantes y a los creyentes ( los “ingenuos útiles” los denominó el escritor ruso Mijail Voslenski en su libro “La Nomenklatura” en 1979) del socialismo real.
Constituye un hecho social diferente cuando las “panis” ( mujeres, señoras) polacas salían en procesión a llevar flores a la Vírgen negra de Czestochowa, o a escuchar los mensajes de Karol Wojtyla que cuando salían a llevar víveres a los obreros que habían ocupado fabricas, talleres, astilleros, minas como ocurrió durante las huelgas de los años 1980 y 1981. Los obreros eran, en muchos casos sus esposos, hijos o también sus compañeros de trabajo (en algunas ciudades e industrias había una alta proporción de mujeres en las fábricas ); en el segundo caso lo que impulsaba a las señoras era una realidad política y social, una identificación de intereses con los trabajadores y la sociedad civil frente al Estado-Partido.
La caída del socialismo real en Europa y la desintegración de la Unión Soviética.
En 1989 se registra la caída del socialismo real en Europa Central y del Este, cuyo símbolo es el derribamiento del muro de Berlín. En 1991 se produce la desintegración de la Unión Soviética y el inicio caótico y devastador de la transición hacia la economía de mercado.
Un proceso sumamente complejo, en el que sin duda tuvieron un peso determinante las inconsistencias del régimen existente en los años 50 a 70: la falta de democracia (eran regímenes de partido único dominante, totalmente identificado con el Estado), la ausencia de procesos electorales donde la población pudiera expresarse a favor de propuestas políticas y económicas de diferentes partidos. La ineficiencia y la baja productividad de la economía : permanente escasez de bienes de consumo, niveles de vida muy bajos ( una pobreza muy generalizada entre la población, pero disfrazada como bienestar por la propaganda ) incapacidad de la economía y de la organización estatal para satisfacer las necesidades de la población ( la URSS con la mas grande superficie cultivable del mundo era incapaz de producir el trigo que requería para alimentar a su población y se convirtió durante los años 70 y 80 en un gran importador de trigo de los EE UU y Argentina ). El exagerado peso del sector productor de medios de producción en la economía: ineficiente, gran consumidor de materias primas y energía, operando con elevados costos y altamente contaminante. La URSS no era importante exportador de bienes manufacturados con alta tecnología, como lo son los países capitalistas desarrollados; sus principales exportaciones eran materias primas no transformadas, como petróleo, minerales, madera, etc.
La URSS era también un conjunto contradictorio de naciones que en varios casos no habían optado voluntariamente por incorporarse a la URSS, sino que habían sido ocupadas por el ejército soviético antes y durante la 2ª guerra mundial ( Estonia, Letonia, Lituania, Moldavia, Bielorrusia, Ucrania, Georgia, Armenia, Azerbaijan) o algunas habían sido ocupadas por los rusos desde la época de los zares ( Kazajstán, Uzbekistán, Kirguizia, Tadzhikistan ), en todas ellas se impuso la rusificación y la sujeción a los intereses de gran potencia de la URSS.
La Perestroika y Mijail Gorbachov no son culpables de la caída del “Socialismo real”.
Todos estos hechos estaban presentes en 1986 cuando Mijail Gorbachov pone en marcha la perestroika. Pero resulta inadecuado atribuir la caída del socialismo real al último dirigente del PCUS y a la perestroika, o señalarlos como inspirados por el imperialismo. Esta actitud deja de lado la compleja problemática que vivía la URSS en los años 80, y contribuye a justificar y blanquear a quienes surgidos del PCUS y expulsados de éste, se convertirían en sepultureros de la URSS en 1991 como es el caso de Boris Yeltsin.
La perestroika ( restructuración) y la glasnost ( transparencia ) tuvieron un papel muy importante en la sociedad soviética al permitir la expresión de sectores de la población de Rusia y de las otras repúblicas respecto a sus problemas, necesidades y aspiraciones. La historia soviética se revisó y discutió entre historiadores, políticos, intelectuales, víctimas de las persecuciones, esclareciendo y precisando hechos del pasado, especialmente del periodo soviético ( 1917 -1989 ) y dando su justa dimensión a personajes que durante ese período habían sido oscurecidos, negados o calumniados por la historiografía oficial predominante. Se reivindicó a antiguos revolucionarios bolcheviques, así como sus familiares y descendientes ( Nicolai Bujarin, León Trotski, Antonov Ovseyenko, Grigori Zinivief, Lev Kamenef, ), a técnicos y científicos ( los economistas Evgeni Preobrazhenski y Alexandr Chayanoff, el físico Andrei Sajarov, el historiador Roy Medvedev, ) artistas y escritores ( la poeta Akhmátova, los destacadísimos pintores Marc Chagall y Vassili Kandinski , los escritores Boris Pasternak y Alexandr Solzhenitsin ) entre otros muchos.
Las revistas y periódicos soviéticos entre 1986 y 1991 dejaron de ser grises y anodinos instrumentos de la propaganda estatal –partidaria y se convirtieron en interesantes y creativos foros para la discusión de problemas sociales, históricos, sociológicos, políticos, económicos, estéticos, que eran reconocidos y se apuntaban elementos para su tratamiento y solución. Al suprimirse la censura floreció la cinematografía y se filmaron películas que abordaban con objetividad situaciones, hechos y períodos de la historia soviética que anteriormente no eran tratados.
Otra de las consecuencias negativas a nivel mundial del desmoronamiento de la URSS fue que los Estados Unidos se convirtieron en el gran poder militar indiscutible, que acomete acciones de ocupación y guerra como en Afganistán e Irak , comprometiendo en sus acciones a otros gobiernos como los de la Gran Bretaña, España, Polonia, Australia, Italia ,El salvador, Japón, entre otros.
Rusia : la desastrosa transición hacia una economía de mercado.
La transición hacia una economía de mercado se dio en Rusia de manera desordenada, sin hacer previsiones que evitaran el empobrecimiento de la mayoría de la población, el despojo así como el enriquecimiento ventajoso para los anteriores directores de empresas estatales, a quienes se les vendieron a precios irrisorios los bienes de las otrora empresas estatales, con los que formaron empresas privadas.
Los años 90 fueron catastróficos para la economía y la sociedad rusas. Las amplias mayorías de la población se vieron empobrecidas, el poder adquisitivo de los ahorros de la población se pulverizó, el rublo se devaluó extraordinariamente como efecto de una inflación desbocada, se acentuó la corrupción y la desvergüenza en los altos niveles del Gobierno ( recursos que el FMI otorgó como ayuda de emergencia para evitar que el Gobierno ruso naufragara, fueron depositados en cuentas bancarias en Suiza por una hija del presidente bebedor empedernido Boris Yeltsin ). La economía se convirtió en una economía de casino donde florecieron las mafias y la especulación y cayeron las actividades productivas. Miles de rusos que tuvieron los medios necesarios emigraron hacia otros países, el tráfico de personas fue impulsado por bandas internacionales que proveían miles de mujeres rusas para la prostitución en diversos países de otros continentes. Las políticas económicas y monetarias de ajuste adoptadas por los gobiernos rusos de la década de los 90 y del 2000 fueron impuestas por el FMI , y asesores como el tristemente célebre economista Jeffrey Sachs formado en la Universidad norteamericana de Harvard.
En la actualidad la economía rusa parece haber dejado atrás los problemas de inflación y estancamiento productivo que la aquejaron en la década de los 90, pero sigue siendo vulnerable y compitiendo con numerosos países en desarrollo para atraer la inversión extranjera directa IED, ( China, México, Brasil, etc.) que en la actualidad se limita a adquirir empresas ya existentes y que no aumenta la capacidad productiva de las economías en las que se ubica.