Para ser hombres libres
En el artículo titulado La Filosofía como Arma para Combatir el Conformismo, se establecen razonamientos contundentes respecto a la importancia de la filosofía y su relación en cómo vivimos, cómo vemos o percibimos lo que acontece en nuestro quehacer cotidiano. Queda explicito que no solo los grandes pensadores pueden filosofar y tampoco es necesario ir al Himalaya para comenzar el atractivo y seductor viaje de “pensar” y “cuestionar” nuestro entorno social sin dejar de hacer proyecciones a largo plazo respecto a una alternativa de mejora.
Ejemplificando un poco, considero que en tiempos donde los medios electrónicos han ocupado grandes espacios dentro de la política, la economía, la administración pública y la familia, solo por mencionar algunos, es imperante promover la reflexión como arma para detener la dura embestida para imponer el pensamiento único de los medios de comunicación masivos, de sembrar en las personas la semilla del cuestionamiento al ¿será verdad lo que se dice?, ¿eso ocurre en mi país?, ¿por qué se dice eso y yo percibo otra realidad?, ¿verdaderamente él será la mejor opción para el país?.
Si como resultado de esas reflexiones se asume lo dicho. ¡Que bien! Estaremos seguros que nuestra convicción, sentimiento y credibilidad no estarán sujetos a la opinión o dictado de terceros.
Por lo tanto, la filosofía es el mejor instrumento en contra de las supersticiones, del abuso de poder, del engaño, de la mentira; transformándose en la mejor herramienta para parir ideas, para crear, descubrir, conocer y aprender. Como bien se señala en el artículo, la filosofía es el principio y fin de todo conocimiento. Solo agregaría que es el mejor camino para ampliar nuestro pensamiento, para ver las cosas desde otro punto de vista y poder ser hombres libres.
Benito José Manríquez Montes.