EL SENTIDO DE LA JUSTICIA

 

En el corazón de las leyes democráticas y laicas de las sociedades modernas habita la noción de justicia. A su modo y según sus circunstancias, muchos pensadores reflexionaron sobre esta noción a lo largo de la historia, sembrando las bases legales de lo que hoy aparece, cuando menos, en el espíritu de las Constituciones más avanzadas en cuanto a los derechos de las y los ciudadanos. En un punto remoto del tiempo, hace más de dos mil años, el filósofo Aristóteles aportó conceptos que siguen vigentes no obstante los profundos cambios en nuestras sociedades. Aquí un fragmento de sus ideas publicadas en Ética Nicomaquea (Ed. Época, México, 1999):  

 

La justicia nos parece a menudo ser la mejor de las virtudes; y ni la estrella de la tarde ni el lucero del alba son tan maravillosos. Lo cual decimos en aquel proverbio: En la justicia está toda la virtud en compendio.

 

Es ella en grado eminente la virtud perfecta, porque es el ejercicio de la virtud perfecta. Es perfecta porque el que la posee puede practicar la virtud con relación a otro (u otra), y no sólo para sí mismo, porque muchos pueden practicar la virtud en sus propios asuntos, pero no en sus relaciones con otro (u otra). Y por eso merece aprobación el dicho de Bías de que “el poder mostrará al hombre (y la mujer)”, puesto que el gobernante está en la comunidad y para otro. Por lo cual la justicia parece ser la única de las virtudes que es un bien ajeno, porque es para otro (u otra)… Si el peor de los hombres es el que emplea la maldad contra sí mismo y contra sus amigos, el mejor, a su vez, no es el que emplea la virtud para sí mismo, sino para otro; obra por cierto difícil.

  

La justicia así entendida no es parte de la virtud, sino toda la virtud, como la injusticia contraria no es una parte del vicio, sino el vicio todo. En qué difieren esta justicia y la virtud, es patente por lo que hemos dicho. La virtud y la justicia son lo mismo en su existir, pero en su esencia lógica no son lo mismo, sino que, en cuanto es para otro (u otra), es justicia, y en cuanto es tal hábito en absoluto, es virtud.

 

Hemos distinguido dos sentidos de lo injusto, a saber, lo ilegal y lo desigual, y dos sentidos de lo justo, a saber, lo legal y lo igual.

 

Frente por la Cultura Laica