El tres de marzo de 2004, los mexicanos desayunaron con la transmisión de un
video que muestra al entonces presidente de la Comisión de Gobierno de la
Asamblea Legislativa del Distrito Federal y ex secretario particular de
Andrés Manuel López Obrador, recibiendo del empresario de origen argentino
Carlos Agustín Ahumada Kurtz, fajos de dólares que acomodaba con dificultad
en un portafolios y en la bolsa de su saco.
El video fue proporcionado a Televisa por Federico Dôring, diputado federal
panista y con un plan fríamente calculado, René Bejarano fue citado al
programa noticioso En Contraste que dirigen Adela Micha y Leonardo
Kourchenco, bajo la coartada de hablar sobre el secretario de finanzas del
gobierno capitalino y tahur de la Vegas, Gustavo Ponce Meléndez, dando al
respecto, una verdadera cátedra sobre la honorabilidad en la función
pública. Según el propio Bejarano, al momento en que llegó al noticiero le
pidieron que apagara sus celulares, y después lo invitaron a El Mañanero,
donde quería saludarlo Brozo, pero al apersonarse con este payaso,
verdaderamente tenebroso, se encontró con el video al aire, que lo exhibía
con las manos en la masa, de manera que al agarrarlo en frío, fue fácilmente
sometido y exhibido ante millones de televidentes como un delincuente
taimado, que no atinaba a reponerse de la sorpresa ante la evidencia de
recibir dinero para el PRD.
Como policías chinos
Este asunto, que todavía es la comidilla de cada día en nuestro país, debió
encausarse a través de las instancias jurídicas, sin embargo, se ventiló en
los medios, propiciando un ambiente de dimes y diretes, golpes bajos,
intrigas, escándalos, descalificaciones, ataques personales, calumnias y
linchamientos mediáticos protagonizados por representantes del Estado, que
lejos de velar por la observancia de la legalidad, alegremente se
involucraron en conspiraciones y complots poniendo en riesgo la estructura
jurídica vigente. Nunca la actividad política en México había caído tan
bajo.
El videogate ha sido parte de una historia perversa y de manipulación, ya
que, de manera aviesa y morbosa el empresario-corruptor, Carlos Ahumada
Kurtz, en su despacho, habilitado como estudio de televisión con cuatro
cámaras ocultas, entregaba dinero en bolsas de plástico a unos ingenuos
perredistas, se mofaba de ellos, los gravaba y los humillaba. Ahora resulta
que Ahumada Kurtz, entregó estos materiales (a cambio de no se sabe cuantos
millones de pesos) a dirigentes del Partido Acción Nacional y en especial a
Diego Fernández de Cevallos, quienes de manera irregular procedieron por
caminos alejados de la legalidad. Algunos de estos actores, como es el caso
del propio Diego Fernández de Cevallos, carecen de autoridad moral para
acusar de corrupción a los políticos perredistas, pero éstos tratan de
eludir las acusaciones y su responsabilidad a través de cortinas de humo,
recurriendo a la teoría del complot, presentándose como víctimas de una
conjura urdida por una mano negra,
un espíritu maligno o una mente siniestra.
Este tinglado y estos mensajes cifrados son señales inequívocas de una sorda
lucha por el poder en México, por ello no se les puede tratar de manera
simplista, sino que deben abordarse en toda su complejidad hasta ubicar los
intereses que están en juego.
En este sainete que pretende hacer cumplir la ley al revés, participaron el
conocido abogado trinquetero y senador de la República, Diego Fernández de
Cevallos, funcionarios de la Procuraduría General de la República, del
Centro de Investigaciones de la Seguridad Nacional al lado de particulares
promoventes de demandas contra funcionarios del Gobierno del Distrito
Federal.
Mucha Tenebra
En apariencia, se trataba de denunciar la corrupción de integrantes del
gobierno de la ciudad capital, de llamar la atención de conductas ilícitas
de un gobierno que se presenta como paladín de la honestidad, pero en virtud
de que los acusadores lo hicieron desde una perspectiva complotista,
dirigiendo, desde las sombras, la acción de instancias gubernamentales en
contra de opositores, se colocaron al margen de las formas republicanas,
entonces dejan ver una perversión mayor: la utilización facciosa y grosera
de las instituciones del Estado mexicano contra opositores políticos,
enfatizando que lo que menos importa, es el cumplimiento de la Constitución
sino la lucha desaforada por la presidencia de la República para el periodo
2006-2012.
Por cierto, bien a bien, no se sabe adonde fue a parar este dinero mal
habido, ya que se encuentra ausente en los informes financieros que el
partido del sol azteca entregó al Instituto Electoral del Distrito Federal.
Al mostrar ante millones de mexicanos las andanzas de políticos que
presumían de virtuosos, la opinión pública fue conmovida como nunca, la obra
de destrucción del más ambicioso proyecto unitario de la izquierda mexicana,
cursó uno de sus capítulos definitivos, en el que los mismo izquierdistas le
crearon su Waterloo, los perredistas quedaron estupefactos, al observar como
se les salieron de control las fuerzas desatadas por sus conjuros.
Las Venas abiertas del PRD
A pesar del tiempo transcurrido es muy pronto para hacer el recuento de los
daños, pero ya se puede adelantar que las expectativas del PRD de ganar la
presidencia de la República se tornaron inciertas, en el mejor de los casos
o quedaron hechas añicos, en el peor. Andrés Manuel López Obrador, que se
proyectaba como el político indestructible y con mayor aceptación, de
acuerdo con las encuestas, ahora ha visto caer su popularidad y pareciera
que personifica la candidatura de la obsesión .
Aún más, la Ciudad de México, que se había convertido en un baluarte en la
lucha por la transformación del país, ahora aparece como el escenario en el
que la izquierda protagonizó uno de los episodios más vergonzosos de nuestra
historia. Ojalá que no hayan matado a la gallina de los huevos de oro.
Obras son amores
Ahora se sabe que el empresario Carlos Ahumada Kurtz, planeo el videogate y
de acuerdo a su mecánica, entregaba dinero para apoyar las campañas de
numerosos perredistas y cobraba estos favores a cambio de que aceptaran a
sus recomendados en las áreas de finanzas y obras públicas de las
delegaciones, para obtener, desde ahí, contratos de obra, a precios
ventajosos y asegurar los pagos independientemente de que cumpliera o no con
los términos de los llamados términos de referencia. Sin embargo, la
magnitud del daño causado al Partido de la Revolución Democrática y al
gobierno del Distrito Federal hace presumir que el asunto rebasa los niveles
de una simple corruptela para obtener contratos de obras y se le puede
aventurar como parte de una estrategia para golpear a una corriente que se
empeña en la búsqueda de una alternativa de desarrollo distinta al
neoliberalismo.
La generación perdida
En esta historia de transas, resultaron involucrados, además de René
Bejarano, Rosario Robles Berlanga ex jefa del gobierno del Distrito Federal
y ex presidenta del Partido de la Revolución Democrática, Ramón Sosamontes,
ex integrante del comité ejecutivo del mismo partido; Octavio Flores, de la
Gustavo A. Madero y Carlos Imaz delegado de Tlalpan y otrora líder histórico
del Consejo Estudiantil Universitario, quien presa del pánico y al borde de
un ataque de nervios, fue más allá de lo dicho por Bejarano, y sin ambages
afirmó que, por órdenes de Rosario Robles había recibido el dinero.
Estos políticos forman parte de la generación que fue devorada por sus
ambiciones desmedidas, aquella que se basa en la idea de que el fin
justifica los medios, la que lucha por el poder con un objetivo en sí mismo,
la que carece de ética y de un proyecto de nación de largo plazo. En
síntesis: los que remataron y hundieron a la ya de por sí maltrecha
izquierda mexicana.
Lo que buscan estos personajes corruptos, es aprovechar que la política se
ha convertido en uno de los negocios más redituables de nuestro tiempos y
para procurar su enriquecimiento ilícito, ocultan sus verdaderos intereses
bajo un lenguaje político de izquierda, y aplican una metodología de trabajo
México, DF. a 8 de agosto de 2004
DIALÉCTICA DE LA TALEGA
La Pasión de Bejarano
El tres de marzo de 2004, los mexicanos desayunaron con la transmisión de un
video que muestra al entonces presidente de la Comisión de Gobierno de la
Asamblea Legislativa del Distrito Federal y ex secretario particular de
Andrés Manuel López Obrador, recibiendo del empresario de origen argentino
Carlos Agustín Ahumada Kurtz, fajos de dólares que acomodaba con dificultad
en un portafolios y en la bolsa de su saco.
El video fue proporcionado a Televisa por Federico Dôring, diputado federal
panista y con un plan fríamente calculado, René Bejarano fue citado al
programa noticioso En Contraste que dirigen Adela Micha y Leonardo
Kourchenco, bajo la coartada de hablar sobre el secretario de finanzas del
gobierno capitalino y tahur de la Vegas, Gustavo Ponce Meléndez, dando al
respecto, una verdadera cátedra sobre la honorabilidad en la función
pública. Según el propio Bejarano, al momento en que llegó al noticiero le
pidieron que a se generó de manera espontánea, ni calló del cielo de un día
para otro. Al contrario, su incubación tiene un responsable: Vicente Fox
Quesada, que en su carácter de presidente de la República se negó a
concretar los cambios que requería, desde entonces, la sociedad mexicana,
sintetizados en el concepto Reforma del Estado, cuyo diseño, contenido y
alcance fue elaborado a solicitud del propio Fox, por un equipo encabezado
por Porfirio Muñóz Ledo, presentándole los r esultados al entonces
presidente electo, unos días antes de la toma de posesión quien se concretó
a ignorarlo olímpicamente. En términos taurinos le hizo el pase del desdén a
la propuesta de Muñoz Ledo.
Es la política... tonto, es la política
El Partido de la Revolución Democrática quiso enmendar estos entuertos,
expulsando de sus filas a la propia Rosario Robles y demás involucrados,
pero, para decirlo sin concesiones, esta acción de tráfico de influencias,
de recibir dinero al margen de la ley y propiciar la corrupción y el
envilecimiento de la actividad política, no es cualquier cosa, adquiere un
profundo significado, cuya gravedad aun no se alcanza a percibir, pues no
sólo daña al partido y al Gobierno del Distrito Federal, sino que ofende a
la nación. Muestra, en todo su esplendor, el grado de descomposición de esta
corriente política, la que, paradójicamente, en el pasado construyó un
legado de heroísmo, honradez y congruencia en su esfuerzo por alcanzar una
sociedad libertaria, justa, equitativa, tolerante, igualitaria, ajena a la
explotación del hombre y por cuya causa sufrió asesinatos, persecuciones,
represión y cárcel.
Hay de clases a clases
Uno de los grandes problemas nacionales es la ausencia de una clase política
con proyectos de largo plazo, con visiones integrales, con posiciones éticas
y capacidad de señalar el rumbo por el que debe encaminarse al país, las
vías para acceder al desarrollo y el conjunto de instituciones necesarias
para organizar el esfuerzo colectivo, la vigilancia de la función pública,
las formas de adoptar las decisiones, en fin, la ciudadanización del poder
político.
Aquellos países que contaron con clases dirigentes preclaras y con
horizontes definidos, llegaron con relativa facilidad al florecimiento
económico, político, social y cultural y se convirtieron en punto de
referencia obligado para otros pueblos con aspiraciones similares.
No debe olvidarse, en este contexto, que en los momentos cruciales que ha
vivido el país, siempre contó con líderes a la altura de las circunstancias,
que supieron señalar el camino para la construcción de la nación mexicana.
Así encontramos estadistas de la talla de Hidalgo y Morelos; en la
independencia; a Juárez y sus compañeros liberales en la etapa de la
Reforma; a Madero, Venustiano Carranza, Zapata y Cárdenas en la revolución y
hoy en día que se impone encaminarnos hacia una nueva era de desarrollo, la
carencia principal se refiere no sólo al proyecto, sino a los hombres que lo
instrumenten.
Los que no tienen precio
A raíz del agotamiento del proyecto de la revolución mexicana y las
dificultades para superar los rezagos históricos y los nuevos problemas
nacionales, surgieron compatriotas insignes que se esforzaron por conducir
al país por un sendero más democrático, plural, tolerante, justo y
equitativo. Por citar sólo a los de mayor relevancia se menciona a Valentín
Campa, Demetrio Vallejo, Heberto Castillo, que arriesgaron todo por el
mejoramiento del país. Ellos pasaron a la historia no sólo por la
trascendencia de las luchas que encabezaron sino porque nunca se vendieron,
eran ajenos a los intereses mezquinos y no se dejaron cautivar por el canto
de las sirenas.
Entre los rasgos de los integrantes de la clase política mexicana actual
figuran su ignorancia y carencia de cultura, la corrupción, el despilfarro,
el gasto suntuario, el tráfico de influencias, la cortedad en sus miras, la
falta de valores y de planteamientos éticos y morales, que aparecen como
verdaderos limitantes al desarrollo.
El contexto es el culpable
La situación que favorece la presencia de este tipo de políticos son la
ausencia de verdaderos contrapesos en el Estado y de una verdadera
contraloría social, el atraso de la sociedad que no alcanza a asumir una
actitud vigilante y más participativa, la existencia de sociedades cerradas,
estructuras políticas que permiten delinquir en contra del Estado de
Derecho, regímenes autoritarios, escaso desarrollo cultural, ambientes que
favorece la impunidad.
Los políticos de estas latitudes se incorporan a las actividades no con el
ánimo de contribuir a la renovación de la sociedad y del Estado, sino en
busca del poder para alcanzar sus intereses personales o de grupo, actúan
mafiosamente, se presentan como verdaderos demagogos, como si tuvieran doble
cara, son hipócritas, mentirosos y no son dignos de confianza.
La incubadoras
Las organizaciones políticas que incuban o dan cabida al político corrupto,
generalmente carecen de mecanismos democráticos y transparentes para la toma
de decisiones. Son ajenas a los ejercicios de crítica y autocrítica, sus
dirigentes concentran casi todo el poder, son organizaciones monolíticas,
con liderazgos autoritarios o blandengues, combinados con la coexistencia de
mafias, grupos de interés que hacen de los puestos públicos y del subsidio
gubernamental un verdadero botín; son extraños a la rendición de cuentas,
carecen de métodos colegiados de dirección, sus alianzas no derivan de
debates o deliberaciones sino de conveniencias de grupo. El cochupo, la
componenda y los acuerdos en lo oscurito constituyen su divisa cotidiana.
Las escuelas en que abrevaron son las practicas políticas príistas, las
ambiciones, la actuación de facto, la impostura y la falsedad.
La corrupción pecado capital
La corrupción no es un fenómeno nuevo ni aquí ni en China. En el pasado fue
la causa de una revolución en Francia y de una guerra civil en Estados
Unidos y en otras latitudes ha provocado la caída de gobiernos, e incluso,
fue un factor para la descomposición de lo se conoció como el sistema
socialista.
En México la corrupción no es exclusiva de miembros del PRD. Durante 71 años
de dominio priísta sus gobiernos pasaron a la historia como los más voraces.
Por ejemplo, el de Miguel Alemán, Luis Echeverría, José López Portillo y el
de Carlos Salinas de Gortari: Fraudes descomunales como el Pemexgate o el
Fobaproa. Este último calificado como el robo mas grande del siglo
perpetrado en contra del pueblo mexicano, Este fenómeno toca también a los
panistas, de ello hablan las fechorías amparadas por triquiñuelas legaloides
de Diego Fernández de Cevallos, el financiamiento ilegal de parte del grupo
denominado Amigos de Fox, las transferencias del gobierno federal al grupo
Vamos México, el Toallagate, el gasto suntuario del representante de México
ante la OCDE, la ilegal devolución de impuestos tramitada por el despacho de
Fernández de Cevallos, a favor de Jugos del Valle, la transferencia de
recursos de la Lotería Nacional a los grupos afines al panismo, la entrega
de recursos pres upuestales por parte de la Secretaría de Salud a Provida,
cuyas concepciones medievales, llenas de prejuicios, cargadas de inmoralidad
y sobre todo hipócritas, casi adquieren categoría de políticas públicas; los
sueldos estratosféricos que se asignan los funcionarios panistas de todos
los niveles de gobierno y hasta el tráfico de influencias a cargo de los
dirigentes del Partido Verde.
La corrupción somos todos
Pero la corrupción en sus distintas formas, por desgracia, no es exclusiva
de los políticos, esta se extiende a las empresas, las iglesias, las
escuelas, a las agencias de beneficencia y a los bancos sin dejar de
mencionar que la corrupción incide en las fortunas que se amasan a través
del contrabando, la piratería, el narcotráfico, el trato de blancas, los
secuestros y demás flagelos que constituyen lo cotidiano, lo normal, lo
aceptado y respetado.
A pesar de que la corrupción es como una mala hierba, que crece por
dondequiera, no es ni con mucho una fatalidad, tiene remedio y no es muy
difícil erradicarla si se le incluye como parte de la agenda para modernizar
a México y se le combate en el marco de una revolución política que coloque
a los ciudadanos como los elementos centrales del ejercicio del poder
político.
¡Usted perdone!
La sociedad no se puede cruzar de brazos ante actitudes como la
protagonizada por estos políticos. Es un asunto que no puede ser olvidado y
archivado dándole carpetazo o acordando entre todas las corrientes el
clásico borrón y cuenta nueva o en aras de no hacer olas, salir con el
clásico usted disculpe. Al contrario, debe valorarse, por así convenir a la
nación, la necesidad de ir a fondo en las investigaciones, fincar las
responsabilidades y aplicar todo el peso de la ley, analizar, al mismo
tiempo, la necesidad de rescatar el proyecto ético de largo plazo del
partido del sol azteca, ya que su fracaso representaría un verdadero
retroceso político. Así mismo se debe pugnar por el establecimiento de
normas que eviten el uso de los partidos para lavar dinero, cerrándole las
puertas a los poderes informales que quieren aprovechar a estas
organizaciones para sus fines, crear la condiciones para impulsar de una vez
por todas la ciudadanización del poder político.
Así mismo se debe pugnar por evitar los escándalos que denigran la política,
desprestigian a los partidos y ahuyentan a los electores de la urnas.
La agenda es todo
La pertinencia de una nueva agenda surge de que al país lo envuelve una
grave crisis política, las instituciones han dejado de funcionar, el sistema
de partidos es incapaz e ineficiente, los políticos se han autodenigrado,
nadie se apega a la legalidad. Estamos peligrosamente entrando a los
dominios de la ley de la selva.
Es más, cuando se ha decretado la muerte de dios, cuando la iglesia ya no
forma valores, cuando la educación fomenta el individualismo, el egoísmo y
la competencia, cuando la familia ha entrado por la espiral de la
desintegración, aunado a la inseguridad pública a la pobreza a la falta de
empleo, entonces hay que abrir el horizonte de análisis e la búsqueda de
grandes soluciones a los grandes problemas nacionales.
Con la intención de no exagerar ni dramatizar, habría que decir que un
elemento novedoso para entender la situación provocada por los videos de la
corrupción, es que nos encontramos en una sociedad más abierta, superamos la
era del partido de Estado, el régimen que, amparado en la impunidad. Ahora
es distinto a pesar de que aun persiste una normatividad rebasada, que nos
rigen instituciones desgastadas, diseñadas para el dominio priísta. A pesar
de todo, la sociedad es más plural, más vigilante, con medios más libres,
independientes y críticos, con una opinión publica más combativa, con una
sociedad civil más vigorosa y participativa.
A pesar de ello, hay que afirmar con toda claridad que nunca las cosas en
México serán las mismas que cuando aparecía como invencible el dominio
tricolor. Vivimos una etapa distinta y las condiciones están maduras para
modernizar al país.
La agenda para culminar la transición democrática, debe definirse con el
concurso del gobierno federal, los partidos políticos y la sociedad civil y
para su consecución se debe convocar a toda la ciudadanía. Ya no se puede
aplazar más la instauración de una nueva institucionalidad, de un nuevo
pacto social, de unas nuevas reglas del juego.
La balcanización de México
No hacerlo nos puede colocar ante el peligro de que se deshaga el país en
girones, pero desde una posición optimista, México cuenta con el talento,
los hombres y la decisión para superar no sólo estas lacras, sino para
encaminarse hacia un mejor futuro.
La tarea pendiente
Tareas mínimas para resolver la crisis que peligrosamente afecta México.
Reforma del Estado, incluida la promulgación de una nueva constitución como
expresión de un nuevo pacto que permita el diseño de una nueva
institucionalidad.
Sustitución del actual modelo de desarrollo, ineficiente, depredador del
medio ambiente, polarizador del ingreso, desnacionalizador, por otro de tipo
sustentable, capaz de reactivar la economía, asegurar la creación de
empleos, con una justa distribución del ingreso con equilibrios sectoriales
y regionales y garantice la soberanía nacional.
Política social emergente para combatir la pobreza y la marginación no con
políticas compensatorias, sino con inversiones productivas, en educación y
capacitación. Alcanzar la equidad de género, proteger a los grupos
vulnerables como los jóvenes, mujeres, ancianos, indígenas y niños de la
calle.
Colofón
Reconstrucción de la corriente de izquierda, la cual no se agota con el
Partido de la Revolución Democrática, sino que se extienda a centenares de
organizaciones civiles, movimientos, grupos guerrilleros, personalidades e
individuos que ahora se encuentran dispersos y que se deben unificar en uno
o más partidos políticos acompañadas de organizaciones complementarias como
la asociaciones políticas nacionales y locales, agrupamientos regionales
entre otros.
