COMENTARIO AL PRESUPUESTO PÚBLICO FEDERAL PARA 2006...

 

Mariano Garduño Fernández

En la sesión de la Cámara de Diputados iniciada el lunes 14 y concluida el día 15 de los corrientes, una  mayoría integrada por los diputados de los partidos Revolucionario Institucional y Acción Nacional aprobó el presupuesto para el año fiscal de 2006, que ratifica la política recesiva, lo que impedirá que crezca la economía, que se creen empleos y riqueza y condena al país a seguir viviendo en bajo una camisa de fuerza por el camino de la pobreza y la desigualdad, donde el Estado se limita a contemplar pasivamente el avasallamiento económico de la nación por parte de la empresas transnacionales, el crecimiento del desempleo, la inequidad, el futuro incierto de 60 millones de pobres y la incapacidad total del aparato económico para alcanzar la eficiencia, la eficacia, la competitividad, el desarrollo del mercado interno.

 

El presupuesto tiene como centro el dogma del equilibrio de las finanzas públicas, el control de la inflación y no tocar el fondo de las reservas internacionales, aunque ello nos conduzca a provocar hambre, a desperdiciar la fuerza de trabajo a incrementar la debilidad de la nación en el concierto internacional.

Los perdedores son los pobres, los indígenas, las mujeres y la juventud. Como muestra veamos lo siguiente:

Suprimieron apoyos a programas sociales indígenas.

Los legisladores priístas y panistas no sólo no respaldaron mayores asignaciones

para mejorar socialmente a las  comunidades indígenas, sino que redujeron los recursos que ya se les venían destinando.

Desaparecieron programas como becas de alimentación en albergues,

Afectando en este mismo sentido al programa de Fondo de Tierras para

Desplazados internos en Chiapas, cuyo numero se incremento notoriamente debido a la

actividad criminal de los grupos paramilitares.

En cuanto a educación, disminuyeron los recursos destinados a la  Secretaría de Educación Pública, en particular los correspondientes a los programas de promoción de actividades artísticas y

Los destinados a becas para instructores comunitarios...

En el ramo de la Salud, bajaron sensiblemente los montos para programas de salud

reproductiva y violencia contra mujeres indígenas.

Por lo que toca al ramo correspondiente a la SAGARPA se retiraron recursos que ya se destinaban a la infraestructura social de las comunidades pesqueras indígenas.

A su vez los recursos presupuestales que se canalizaban a través de  SEMARNAT

al programa de conservación indígena de la biodiversidad también se

vieron severamente afectados.

En contraste, se aprobaron incrementos de más de 100 millones de

pesos en gastos en servicios personales.

No cabe duda que la política de exclusión ejercida por el gobierno foxista y que es la misma que ha padecido el país a lo largo de mas de 70 años, prioriza el gasto para una numerosa, pesada e ineficiente burocracia, para incrementar el sueldo a funcionarios voraces y sin escrúpulos.

A quienes les preocupa un comino la pobreza, ignorancia, desnutrición y falta de oportunidades en que sobreviven los indígenas mexicanos

La aprobación del presupuesto en estos términos es injustificable, aún desde el punto de vista tecnócrata, dado que hay datos y cifras comprobables que sustentan la necesidad de una nueva orientación del gasto público, para el bien de la nación, pero pareciera que para lograrlo es indispensable desplazar a este grupo de los espacios fundamentales del poder.