LA LIBERTAD DE CONCIENCIA
En la medida en que los integrismos despuntan en muchas partes del mundo, surge como contrapeso un reforzamiento de la laicidad. El 7 de julio pasado, 300 personas, provenientes de más de 50 países, se reunieron en París, Francia, para realizar el XVI Congreso Internacional de la Unión Internacionalista Humanista y Laica (IHEU). Organizada por la Federación Nacional del Libre Pensamiento francesa en la UNESCO y la Universidad de la Sorbona. De ese encuentro surgió la Declaración de Paris de la IHEU, de la cual reproducimos algunos párrafos:
Por todas partes en el mundo, sobre todos los continentes, desde siglos, los humanistas han actuado y siguen actuando para el triunfo de la libertad de conciencia. Ésta es fundadora de la emancipación humana y no puede disociarse de la lucha para las libertades democráticas.
El hombre y la mujer, son su conciencia en primer lugar y su libertad para decidir. Ninguna facultad política, cultural, religiosa, económica u oficial tiene fundamento legítimo para prohibir o limitar la libertad de conciencia de los seres humanos.
La laicidad, es la exigencia de los derechos iguales tanto para los que forman parte de una religión como para los que no forman parte de ninguna. Los humanistas siempre han apoyado las acciones destinadas a construir la laicidad de las sociedades e instituciones.
Para la IHEU, y sus organizaciones miembras, el Estado debe ser laico, es decir, ni religioso, ni ateo. Pedir la igualdad democrática reconocida por la ley entre el que cree y los humanistas no significa de ninguna manera que las asociaciones adherentes a la IHEU pongan al mismo nivel filosófico todas las opiniones. No tenemos ningún deber de respeto hacia afirmaciones absurdidas y reaccionarias, cualquiera que sea su antigüedad; el verdadero humanismo es el ejercicio de la libertad de conciencia por el método del libre examen.
Una ley sin garantía constitucional puede ser sustituida por un simple cambio de mayoría política en un gobierno. Esta es la razón que la IHEU pretende la separación institucional de las religiones y Estados en todos los países del mundo. (Contribución José Arias, contacto Christian Eyschen, cristian.eyschen@wanadoo.fr
Frente por la Cultura Laica