UN POLÍTICO PARA IZTACALCO

 

Rodolfo Francisco Covarrubias Gutiérrez, es un político forjado en las filas del sindicalismo independiente, en la luchas por la conquista de la libertad política, en las filas del Partido Comunista Mexicano, en el esfuerzo por unir a la izquierda mexicana, en las jornadas de 1988, en la resistencia al salinismo, cuya divisa era desaparecer la grupo política de izquierda conformada por el encuentro de comunistas y priístas de la Corriente Democrática Nacional y finalmente como legislador y dirigente político se empeña en contribuir al triunfo de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones presidenciales de 2006.

Durante los años setentas, formó parte de una corriente sindical muy afortunada, ya que, junto con sus compañeros lograron la reorientación de su sindicato, democratizándolo, mejorando las condiciones de vida y de trabajo para el gremio que siguió el camino de Gutemberg, en la Imprenta Nuevo Mundo.

 Esta fue una de las pocas experiencias exitosas del periodo de ascenso vivido por el sindicalismo independiente a finales de la década de 1970-1980.

Hablamos del Sindicato Autónomo de Trabajadores de la empresa paraestatal llamada Imprenta Nuevo Mundo, encargada de imprimir el Directorio Telefónico, cuando Telmex era propiedad de la nación

Entre los aportes de este sindicato se encuentra el despliegue de la solidaridad arropando a otros movimientos que surgieron tanto en Iztapalapa como en otros puntos de la metrópoli como los de la Compañía Medicinal la Campana, Universidad Autónoma Metropolitana, Cooperativa Pascual, Traimobile, Trasladantes de la empresa automotriz Crysler.

Desde este sindicato el grupo de impresores encabezados por Arnulfo Hernández Toribio y Rodolfo Covarrubias, apoyaron grandes acciones unitarias constituyendo frentes donde concurrían maestros, obreros, estudiantes, campesinos, burócratas, colonos y precaristas.

Estos esfuerzos unitarios pasaron por el Frente sindical Independiente, el Frente Nacional de Acción Popular, el Frente Nacional en Defensa de la Economía Popular, el Frente Nacional de Defensa del Salario y Contra la Carestía de la Vida entre mucho intentos por articular a los miles de pequeños movimientos, grupos y personalidades que aspiraban a reorientar el rumbo de México, diseñar un solo programa político y elevar la capacidad de movilización.

Este movimiento sindical fue, finalmente, derrotado y en el caso particular de la Imprenta Nuevo Mundo, el sindicato se disolvió al cerrar la empresa como paso previo a su desincorporación como propiedad paraestatal para vendérsela a Carlos Slim.

Rodolfo Covarrubias, quien en la actualidad es Diputado a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal y funge como presidente de su Comisión de Protección Civil, es parte de la generación de luchadores políticos de la izquierda radical, que no obstante sus limitaciones, errores, dogmatismo y del ambiente adverso en el que se desenvolvían, colocaron a la izquierda el nuevo rumbo para disputar el poder político y así convertir en políticas públicas las causas que por las que combito con heroísmo y generosidad como la educación popular, el reparto agrario, la escala móvil de salarios, el derecho a la salud, la despenalización del aborto, el reconocimiento de los derechos políticos al Partido Comunista Mexicano.

La corriente comunista de la que proviene Rodolfo Covarrubias, se negó a aceptar que el sistema del PRI-Gobierno era la única opción para México y se dio a la tarea de elaborar su propia visión acerca de los problemas del país, sus causas profundas y las alternativas para su solución.

Uno de los grandes problemas nacionales es la carencia de una nueva clase política con visión de futuro, con horizonte de largo plazo, con programa, valores y principios, capaz de conducir al país por un nuevo sendero. Desde luego que la generación a la que pertenece Rodolfo Covarrubias se encamina a cubrir ese vacío. 

En este sentido la rica experiencia cursada por el grupo político al que pertenece Rodolfo Covarrubias, su incuestionable contribución a la conquista de la democracia, a la derrota electoral infringida al Partido Revolucionarios Institucional, aunado al capital electoral acumulado, compuesto por  gubernaturas, grupos parlamentarios federales y locales, presidentes municipales, síndicos y regidores son demostrativos de que la izquierda cuenta con los cuadros políticos para relevar a priístas que no hicieron más que enriquecerse desde el poder y de los panistas anclados en conceptos ideológico del medioevo.

 Finalmente, habría que señalar que, entre la evolución político-ideológico de este grupo, figura el abandono a formulaciones rígidas, el alejamiento de esquemas sectarios, la superación de actitudes testimoniales y la adopción de una política amplia, integral, realista y flexible.

 En síntesis, por sus antecedentes, vocación de servir a la comunidad desde la esfera política, la experiencia vivida como dirigente sindical, político y legislador, la capacidad política para concertar con empresarios, grupos, vecinos, personalidades, la firmeza en sus principios, el compromiso con Iztacalco, la ciudad capital y el país, tenemos en Rodolfo Covarrubias a un político confiable y honesto.